En 2026, el mercado nos ha llevado al agotamiento financiero. Pagamos por ver series, por escuchar música, por almacenamiento en la nube... Pero la industria ha cruzado una línea roja: el secuestro del hardware. Ya hay marcas de coches que te cobran una suscripción mensual para encender los asientos calefactables que ya vienen instalados en tu vehículo, o electrodomésticos que bloquean funciones si no pagas su app.